Los genes perdidos durante la evolución de los murciélagos vampiros pueden haberles ayudado a adaptarse a su dieta exclusiva de sangre, rica en hierro y fluidos y baja en calorías

Los murciélagos vampiros carecen de varios genes que se encuentran en otros murciélagos, lo que puede estar relacionado con su dieta única: son los únicos mamíferos que se alimentan exclusivamente de sangre.

Vivir de la sangre es un reto porque está compuesta principalmente por agua y tiene pocas calorías. Para obtener la energía que necesitan, los murciélagos vampiros comunes (Desmodus rotundus) tienen que ingerir hasta 1,4 veces su peso corporal en sangre durante cada comida.

Estudios anteriores han revelado algunas de las formas en que los murciélagos vampiros se han adaptado a su dieta. Por ejemplo, tienen sensores de calor en la cara para detectar los vasos sanguíneos de las víctimas, dientes afilados para perforarlas y anticoagulantes en su saliva para poder beber sangre sin que se coagule.

También tienen estómagos inusualmente grandes y elásticos para almacenar todo el líquido ingerido.

Para saber más, Moritz Blumer, del Instituto Max Planck de Biología Celular Molecular y Genética de Alemania, y sus colegas secuenciaron el genoma del murciélago vampiro común y lo compararon con los genomas de otras 26 especies de murciélagos.

Descubrieron que a los murciélagos vampiros les faltan 13 genes que se encuentran en otros murciélagos. La pérdida de éstos durante su evolución puede haberse producido al adaptarse a su dieta única, dice Blumer.

Por ejemplo, tres de los genes perdidos son responsables de los receptores gustativos que distinguen los distintos alimentos, lo cual es redundante si sólo se da un festín de sangre.

Otros dos genes que los murciélagos han eliminado están normalmente implicados en la gestión de los niveles de azúcar en sangre, lo que se denomina control glucémico.

«Creemos que la dieta de sangre de los murciélagos vampiros es tan limitada en carbohidratos que los murciélagos vampiros han perdido el control glucémico normal», dice Blumer.

La pérdida de otro gen – REP15 – puede haber ocurrido para permitir que los murciélagos vampiros aumenten la cantidad de hierro que pueden excretar, ya que su dieta rica en hierro los pone en riesgo de sobrecargarse con el mineral. Una estimación sugiere que la ingesta relativa de hierro de un murciélago vampiro es 800 veces mayor que la nuestra.

Los investigadores también descubrieron que a los murciélagos les falta un gen llamado CYP39A1, lo que podría explicar sus sofisticadas habilidades sociales y cognitivas.

La pérdida de este gen potencia una sustancia química llamada 24S-hidroxicolesterol, que se ha demostrado que mejora el aprendizaje y la memoria.

«Los murciélagos vampiros son especialmente dependientes de este comportamiento social avanzado, ya que les ayuda a hacer frente a las consecuencias negativas de su dieta pobre en carbohidratos», dice Blumer.

Por ejemplo, los animales suelen compartir la sangre regurgitada con compañeros de nido que no han podido encontrar una comida nocturna, lo que sugiere un alto grado de cooperación social, dice.

Las mejores videntes Buenas del 2022

Categorías: Paranormal

0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *