Pirámide de Keops, el descubrimiento de nuevas salas y pasajes secretos

Un nuevo descubrimiento en relación con esta maravilla del Mundo Antiguo, las pirámides egipcias, gracias al arquitecto francés Jean Pierre Houdin, que en 2011 habría identificado la existencia de dos antecámaras conectadas a la cámara funeraria del faraón, tras 12 años y nada menos que 35.000 horas de trabajo.

La pirámide de Keops sigue estando llena de misterios que nunca han sido revelados, escondiendo secretos y tesoros, quizás esperando a ser desenterrados, desde la Edad Media, cuando se empezó a explorar.

Con casi 150 metros de altura, la pirámide de Keops era la tumba real del faraón, un lugar de descanso y paz para el alma del rey y su reina, construida durante la cuarta dinastía del faraón Keops, que reinó alrededor del 2.500 a.C.

En su interior, la Gran Pirámide alberga la Cámara de la Reina y la Cámara del Rey, y forma parte de la Necrópolis de Guiza, junto con otras dos grandes pirámides, la Pirámide de Kefrén y la Pirámide de Micerino. La llanura de Guiza, que data de hace unos 4.500 años, fue el lugar que permitió al espíritu de los faraones elevarse a los espacios celestes.

Hasta ahora se conocían tres cámaras, la de la reina y la del rey, y una cámara subterránea, conectadas por pasillos de hasta 50 metros de longitud. Tras varias simulaciones por ordenador y termografía de infrarrojos, al no poder intervenir físicamente, se reconstruyó un pasillo a través de otras dos salas secretas.

Este pasaje fue probablemente utilizado para el cortejo fúnebre (antes utilizado por los trabajadores de la construcción) por los sacerdotes que salían de la cámara del faraón después de la ceremonia, y posteriormente fue sellado para impedir el acceso, junto con la entrada principal.

Pero no era el único, ya que desde la propia cámara del faraón, es probable que otros pasajes estuvieran sellados, mezclados con las paredes, pequeños y sinuosos túneles que conducían a otras innumerables habitaciones.

Se supone que en estas habitaciones se guardaban en secreto las posesiones del faraón, que debían acompañarle en su viaje al Más Allá, y que se ocultaban razonablemente para evitar el robo y el saqueo por parte de los profanadores de tumbas.

Una teoría consecuente, es que estos pasadizos y estas numerosas habitaciones se construyeron precisamente para disuadir a dichos saqueadores, y que no se sabe realmente cuál era la cámara del faraón, cuyo cuerpo debía ser conservado y por tanto guardado en una pequeña y escasa habitación anónima, a diferencia de la opulenta y seductora cámara que se formalizó como la habitación del rey.

Más tarde, se empleó un pequeño robot para explorar uno de estos túneles, y condujo a una sala cubierta de jeroglíficos dibujados con pintura roja, pero aún no se sabe qué son en realidad, si son cálculos pretenciosos marcados en la pared por los trabajadores durante la construcción de la Pirámide.

Recientemente, en noviembre de 2022, se descubrió una enorme sala vacía sobre la galería principal, la Gran Galería, que une las habitaciones del rey y de la reina.

Se dice que se trata de una cavidad de hasta 30 metros de largo, y que se encuentra a 21 metros por encima de la superficie de la llanura.

Los arqueólogos lo han bautizado como el «Gran Vacío», perfectamente aislado por enormes muros, de hecho sólo pudo ser detectado por rayos X.

Los estudiosos especulan que se trata de la sala del trono, donde se guarda el trono de hierro del faraón, hecho de material meteorítico, ya que a través de él se suponía que el faraón se sentaba en medio de las estrellas.



0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *