Un estudio de ciencia ciudadana detecta una gran cantidad de microplásticos en las zonas de baño catalanas

El área de estudio, mostrando las ubicaciones de muestreo cerca de la costa realizadas por los científicos ciudadanos en un tramo de 330 km a lo largo de la costa noroeste del Mediterráneo (A), un zoom en cinco playas muestreadas en la ciudad de Barcelona (B) y un voluntario realizando una encuesta con la red de arrastre de paletas y una tabla de paddle (C). Las asociaciones que estructuraron la realización del proyecto de ciencia ciudadana fueron SK Kayak (Llançà), Ocean Cats (Palamós), Base Nàutica (Arenys de Mar), Escola del Mar (Montgat), Blue Salt School (Llevant-Barcelona), Anèl-lides, Oceanogami i Base Nàutica (Mar Bella-Barcelona), Ungravity Freestyle Company (Nova Icària-Barcelona), Manihi Surf School (Barceloneta-Barcelona), Anywhere Watersports (Sant Sebastià-Barcelona), Escola Garbí (Castelldefels), Club Nàutic (Comarruga), y Plàncton Diving (l’Ametlla de Mar). Crédito: Environmental Research Letters (2022). DOI: 10.1088/1748-9326/ac5df1

La presencia de microplásticos en los océanos está ampliamente documentada/reportada por la investigación oceanográfica, pero los datos sobre la contaminación en las regiones cercanas a la costa son escasos debido a las dificultades de acceso que tienen los barcos científicos. Investigadores del Grupo de Investigación Consolidado en Geociencias Marinas de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UB, en colaboración con la delegación española de la ONG Surfrider Foundation Europe, han estudiado la cantidad y las características de los plásticos flotantes en las costas catalanas, gracias a una iniciativa de ciencia ciudadana en la que voluntarios recogieron 25.000 microplásticos con redes especiales remolcadas desde barcos de remo. Los resultados, publicados en la revista de acceso abierto Environmental Research Letters, revelan que las zonas costeras presentan una gran cantidad de residuos plásticos, cuya presencia está sometida a una gran variabilidad espacial y temporal.

«Las concentraciones medias de microplásticos que hemos encontrado cerca de la orilla están por encima de las encontradas anteriormente fuera de las zonas de baño. Hemos detectado concentraciones máximas más altas -más de seis plásticos por metro cuadrado- y más frecuentes a lo largo del tiempo. Además, hay algunas zonas y épocas del año en las que éstas superan en un orden de magnitud las medias encontradas en el mar Mediterráneo abierto y en todo el mundo», señala la profesora e investigadora de la UB Anna Sánchez-Vidal.

«La ciencia ciudadana es una herramienta útil y poderosa para estudiar la contaminación marina, a la vez que dota a los ciudadanos de conocimiento científico», afirma Sánchez-Vidal.

Más plásticos en zonas urbanas muy pobladas

Estas elevadas cantidades de microplásticos indican, según los autores, que «debe haber procesos que tienden a concentrar o retener los plásticos en la costa». El estudio presenta algunas explicaciones, como las variaciones en las condiciones meteorológicas y oceanográficas, la mayor influencia de los caudales fluviales en periodos de fuertes lluvias y la proximidad a zonas urbanas muy pobladas y con gran afluencia turística estacional, y el efecto concentrador de las zonas limitadas por espigones o puertos.

«Playas como la Mar Bella o Sant Sebastià, en Barcelona, están más protegidas del viento y del oleaje debido a estas estructuras y podrían retener y acumular más microplásticos que otras zonas más expuestas, lo que indica un mayor tiempo de residencia», señala William P. de Haan, investigador de la UB y primer autor del artículo. En este sentido, las zonas donde los investigadores detectaron más microplásticos fueron las playas de Sant Sebastià, Nova Icària y Llevant, las tres en la capital catalana. Además, los investigadores identificaron una posible estacionalidad. «Observamos que zonas como Llançà o Castelldefels muestran una tendencia menor en enero y febrero, probablemente por la influencia de las corrientes superficiales y los vientos que reducen los microplásticos flotantes, y una tendencia mayor justo antes y después de los meses de verano», apunta la investigadora.

Encontrar el origen de los microplásticos para crear mejores soluciones

El estudio no sólo determinó la abundancia de microplásticos, sino que también proporcionó una caracterización detallada del tamaño, el color, la forma y la composición que puede ayudar a determinar las fuentes de los microplásticos, lo cual es esencial para aportar soluciones a la creciente presencia de plásticos en el medio marino. Los resultados mostraron que las espumas y los filamentos, procedentes de los envases de alimentos y de la actividad pesquera, representaban casi el 11% de los plásticos recogidos. Sin embargo, la mayor parte de los plásticos se identificaron como fragmentos, películas y láminas, que probablemente procedían de la descomposición de piezas de plástico más grandes. «Pudimos identificar películas y láminas de polietileno, procedentes de la fragmentación de bolsas; fragmentos de polietileno y polipropileno, procedentes de la fragmentación de botellas o envases; fragmentos de poliestireno expandido, utilizado en envases alimentarios; filamentos procedentes de artes de pesca, fragmentos de césped artificial, etc.», señala Anna Sánchez-Vidal.

Esta información, que abarca desde las características físicas de los microplásticos hasta las concentraciones de cada uno de ellos en las zonas de muestreo, está disponible en una página web con varias herramientas de visualización para que estos hallazgos sean accesibles a la sociedad.

De Llançà a l’Ametlla de Mar

En el estudio, los investigadores utilizaron muestras que voluntarios de ocho entidades catalanas habían recogido durante siete meses. De Llançà a l’Ametlla de Mar, estos voluntarios fueron coordinados por la entidad Surfrider Foundation Europe. «Hubo mucha participación, y esto demuestra que la ciencia ciudadana es una herramienta con un gran potencial para monitorizar y estudiar el impacto de los plásticos en el medio marino», afirma María Ballesteros, responsable de voluntariado de Surfrider España.

Estos voluntarios iban a la playa cada semana o cada dos semanas durante una hora con tablas de surf, kayaks y otras embarcaciones de remo. Colocaban una red diseñada por los investigadores para recoger los microplásticos flotantes de más de 0,3 milímetros. La trayectoria y las coordenadas de estos transectos se registraron en un dispositivo móvil y en la app Wikiloc para registrar la latitud, la hora y la distancia del arrastre. Después, los plásticos recogidos se enviaron al laboratorio de la Universidad de Barcelona para ser analizados por personal capacitado. «Nos sorprendió la cantidad de datos de alta calidad y relevancia científica que obtuvimos en tan poco tiempo y con un presupuesto menor en comparación con otros proyectos científicos similares», subraya Anna Sánchez-Vidal.

«Los proyectos que implican a los centros de investigación y a la sociedad son clave para continuar con la búsqueda de soluciones a los problemas de los plásticos en los océanos», apunta María Ballesteros.

Investigación en las costas catalanas y vascas

El siguiente paso de este proyecto es analizar si las tendencias detectadas en este estudio se mantienen en el tiempo, los factores específicos que conducen a las variaciones detectadas y la evolución en la concentración de microplásticos a corto y largo plazo.

Con estos objetivos, el proyecto de ciencia ciudadana continuará durante los próximos meses. Además, ampliará las zonas de muestreo a la costa vasca. «Esto nos permitirá conocer mejor los mecanismos de dispersión y las características de los microplásticos en un mar semicerrado del Mediterráneo occidental y en una zona relativamente poco poblada, pero con una gran actividad pesquera en el océano Atlántico», concluye Anna Sánchez-Vidal.


Ciencia ciudadana y paddle surf para estudiar la contaminación por microplásticos en el litoral de Barcelona


Más información:
William P de Haan et al, Floating microplastic loads in the nearshore revealed through citizen science, Environmental Research Letters (2022). DOI: 10.1088/1748-9326/ac5df1

Proporcionado por
Universidad de Barcelona

Cita:
Un estudio de ciencia ciudadana detecta gran cantidad de microplásticos en las zonas de baño catalanas (2022, 9 de mayo)
recuperado el 9 de mayo de 2022
de https://phys.org/news/2022-05-citizen-science-vast-amount-microplastics.html

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